Cuando pensamos en estimular el lenguaje, es fácil imaginar fichas, ejercicios o sesiones estructuradas. Sin embargo, durante las vacaciones ocurre algo muy interesante: el aprendizaje surge de manera espontánea.
Un paseo por la playa, una tarde en la piscina o una excursión al campo ofrecen infinidad de oportunidades para conversar, hacer preguntas, describir lo que vemos, tomar decisiones o expresar emociones. Y precisamente ahí reside una de las claves del desarrollo del lenguaje: comunicar porque tenemos algo que decir, no porque alguien nos lo pida.
En el caso de niños y niñas que utilizan Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC) como Eneso Verbo, estas situaciones cotidianas cobran todavía más valor. Mantener el uso del comunicador durante las vacaciones favorece que la comunicación siga formando parte de la vida diaria y no quede limitada al colegio o a las sesiones de intervención.
A continuación, compartimos diez propuestas sencillas para disfrutar del verano mientras seguimos estimulando el lenguaje de forma natural.
1. El clásico "Veo, veo", con un toque diferente
El tradicional juego del Veo, veo es perfecto para trabajar vocabulario, atención, discriminación visual y conciencia fonológica.
Podemos adaptarlo fácilmente según la edad o las capacidades de cada persona:
- Buscar objetos por colores.
- Buscar elementos que empiecen por un sonido.
- Encontrar objetos según su categoría (animales, comida, juguetes, etc.).
- Describirlos antes de decir cuál es.
En Comunidad Verbo encontraréis una versión interactiva del juego Veo veo, diseñada para trabajar la conciencia fonológica y la discriminación auditiva de una forma muy divertida.

2. La búsqueda del tesoro sensorial
En lugar de buscar únicamente objetos, propongamos encontrar experiencias.
Por ejemplo, algo suave, algo rugoso, algo frío, algo que huela bien, algo que haga ruido, algo que se mueva.
Además de enriquecer el vocabulario, favorecemos la exploración sensorial y la descripción de sensaciones.
3. Preparar la maleta juntos
Hacer la maleta puede convertirse en un magnífico juego de lenguaje.
Podemos preguntar:
- ¿Qué necesitamos para la playa?
- ¿Qué falta?
- ¿Qué llevamos si hace frío?
- ¿Dónde guardamos la toalla?
En Comunidad Verbo existe la actividad ¡Llegaron las vacaciones!, que combina tableros de comunicación con pequeños juegos para anticipar rutinas, preparar el viaje y trabajar vocabulario relacionado con el verano.
4. Cocineros por un día
Preparar un helado casero, una limonada o una macedonia permite trabajar secuencias, vocabulario, turnos, peticiones.
Con Eneso Verbo, la persona puede participar indicando ingredientes, expresando preferencias ("quiero más", "no me gusta", "mezclar", "cortar") o comentando el resultado, favoreciendo una comunicación funcional en una actividad cotidiana. Las páginas del comunicador pueden adaptarse fácilmente a este tipo de contextos.
5. Historias con conchas y piedras
Recoger elementos de la naturaleza y crear una historia con ellos estimula la imaginación, la narración, el vocabulario, la planificación del discurso y la creatividad.
No importa si la historia es sencilla. Lo importante es construirla juntos.
6. El restaurante de verano
Una actividad de juego simbólico que nunca falla.
Unos hacen de camareros.
Otros de clientes.
Hay que pedir, preguntar, responder, pagar, opinar, etc.
Es una oportunidad fantástica para trabajar funciones comunicativas reales.
Con Eneso Verbo podemos crear un pequeño tablero específico para pedir bebidas, comidas o expresar gustos, convirtiendo el juego en una experiencia comunicativa plenamente accesible.
7. Dibujar lo que sentimos
Después de un día de playa o piscina, proponemos dibujar el mejor momento.
Después lo narramos:
- ¿Qué hicimos?
- ¿Con quién?
- ¿Qué fue lo que más nos gustó?
Este tipo de actividades favorecen el lenguaje narrativo y la expresión emocional.
8. Circuito sensorial al aire libre
No hace falta disponer de una sala específica para crear experiencias sensoriales.
Podemos preparar un pequeño recorrido utilizando arena, césped, piedras lisas, hojas, agua, telas, esponjas.
Caminar descalzos, tocar diferentes texturas o comparar temperaturas ayuda a enriquecer la información que recibe el sistema nervioso y amplía el vocabulario relacionado con las sensaciones.
9. Palabras encadenadas
Otro clásico que puede modificarse según las necesidades de cada persona. Podemos hacerlo con imágenes, con categorías, con sonidos iniciales, con sílabas.
En Comunidad Verbo está disponible Palabras encadenadas, un recurso interactivo con diferentes niveles de dificultad que facilita trabajar el vocabulario y la conciencia fonológica de una forma lúdica.

10. El diario del verano
Cada noche podemos dedicar unos minutos a recordar el día.
- ¿Qué hemos hecho?
- ¿Qué fue lo más divertido?
- ¿Qué queremos hacer mañana?
Podemos acompañarlo de fotografías, pictogramas o del propio comunicador.
Con Eneso Verbo, resulta muy sencillo crear un diario visual personalizado donde la persona pueda expresar experiencias, emociones y recuerdos utilizando su sistema habitual de comunicación. Esta actividad, además de favorecer el lenguaje, ayuda a consolidar la memoria autobiográfica y a reforzar la iniciativa comunicativa.
Lo importante no es el juego, sino la oportunidad de comunicar
No necesitamos convertir las vacaciones en un aula para seguir estimulando el lenguaje.
Cada conversación durante un paseo, cada elección de un helado, cada castillo de arena o cada historia inventada son oportunidades reales para desarrollar la comunicación, el vocabulario, la comprensión y la interacción social.
Cuando estas experiencias se apoyan en herramientas accesibles como Eneso Verbo, la comunicación puede mantenerse presente en cualquier contexto: en casa, en la playa, en el parque o durante un viaje.
Y si, además, buscamos nuevas ideas para seguir jugando y aprendiendo, Comunidad Verbo pone a disposición de familias y profesionales cientos de tableros de comunicación, cuentos, juegos y actividades educativas que pueden descargarse, adaptarse y utilizarse libremente según las necesidades de cada usuario.